Hermana, cada vez descubro que te puedo amar más a través del color que deja tu biorritmo sucediendo. Yo también comencé últimamente a extrañar a la abuela meche. Me niego a la flojera del "no puedo ir", soy un ser humano y puedo transmitir. Transmitirle mi amor, mi respeto, mi añoranza de sus manos que acostumbro a tomar para autoacariciarme la cara canalizando el cariño que ella sabe transmitir en sus palabras. No se deja a la locura ganar si uno no se siente distinto y tu me logras transmitir eso, no somos distintos, es una vida que va de 00:00 a 24:00 funcionando con igual velocidad que la mía, pero con distintas consideracoines. Es una vida que va, siempre va, aún va y no una que se está extinguiendo. Hasta creo que su vida va con más intensidad porque es en este momento en que traspasa de sí misma toda la trascendencia que ha estado cultivando estos años dentro suyo y nosotros todos los que la rodeamos, si nos sentimos distintos, estamos sordos a su música. Música de vientre, música de madre, música de tierra que tapó otra tierra que tapó otra tierra que tapó otra tierra y cada vez se fertiliza con las voces de los anteriores a nosotros. Yo no soy distinto, tú no eres distinta, nosotros no somos distintos a la meche. Y esto, tienes razón, es urgente comunicarlo.
Gracias por hacerlo conmigo.
Te amo.
A mi abuela si la vez léele esto:
Abuela, de todas las gratas conversaciones que recuerdo contigo, existe una que yo titulé "quiero ser un hombre importante" de la cual usted me habló muchísimo. Usted me dijo "Sea un hombre importante", "ser un hombre importante depende nada más que de uno mismo", "uno se va construyendo su vida y siempre hay que ser agradecido con el señor". Todas sus palabras las tengo dentro de mí, atesoradas y lumínicas, no son adornos son tatuajes transparentes y eléctricos que desencadenan en mí un ánimo de continuidad, de goce, de vida. Como supongo que con usted la memoria es esquiva, si no se acuerda, confíe en mí y en que me dijo lo que me dijo porque en nuestras conversaciones con que uno solo (osea yo) tenga memoria, basta y sobra.
Estoy en su querido santiago, recordándome de tí constantemente. Las calles no han cambiado lo suficiente como para perderse, pero si se ha extendido. Los cerros están copados de casas y las ´´ultimas carreteras abrieron nuevas arterias para la circulación sanguínea y cotidiana de la ciudad.
Extrañamente el "deseo de ser importante" que motivó nuestra conversación, actualmente mutó a "encontrar la importancia". Quiero encontrar la importancia de mi vida, y eso lo he ido logrando gracias a otro de tus consejos en tiempos pasados "Hay que hacer las cosas bien, sea correcto". Estoy haciendo mi trabajo bien, me destaco, no tan solo por conocimientos, si no también por una "derechéz" que es capaz de poner orden y principios a la autoridad que sea cuando esta está equivocada sin ningún tipo de temor.
Así es, yo llevo de tí un poco de aquello de decir las cosas de frente. Y te lo agradezco.
Te quiero como un tesoro. Y aunque los abrazos nunca son suficientes para mí, te puedo querer de lejos.
Escríbame si tiene ganas. Si no tiene, no tiene.
Yo caeré en su presencia cuando ya me hayan contratado y pueda ir a concepción.
Te quiero mucho.
Rodrigo.
viernes, 29 de octubre de 2010
29 de octubre 2010.
El sentido de urgencia que me ha llevado a ir a verla constantemente este último tiempo tiene sus propias proporciones e intensidades: no la veía desde el pasado viernes y en la semana ha estado enferma (bronquitis obstructiva) y aunque sólo un poquito, el cansancio ha hecho mella en su ánimo, en su hablar y en su rostro.
1. UNA SEMANA ES DEMASIADO TIEMPO: esta urgencia dispone de un margen máximo más pequeño, puede ser dos o tres días, quizá cuatro; y un margen mínimo que resguarde su espacio por su puesto y, considerando la labilidad de su memoria puede ser, tranquilamente un día sin temor a cargosearla y/o sobrarle.
Este aprendizaje me ha costado un lloriqueo en el camino de vuelta, un sinrazón de pena y miedo de haber espabilado muy tarde, de no alcanzar a explorar, de encontrar pedazos de cosas mías, de cosas que dan razón a mis razones entre sus memorias, en su intimidad y de no alcanzar a armar el puzzle? no hay razón! pero no importa, fue un momento de histeria libre: éste es el momento en el que estoy lista para VIVIR con mi abuela, para recibir emmm.... en este caso para sacar mas bien, para tomar con consentimiento la sabiduría de su experiencia de vida.
2. AÚN HAY MÁSSS: inagotable, infinito. Llano y amplio como el horizonte. Ella recuerda y con ese recordar sigue construyendo a cada instante, enlaces, como de una cadena tejida a crochet... una larga pues, como de sus 93 aaaaños. Mi cabeza se empeña en ordenar lo que recibo de mi abuela, quizá esa sea la idea de estos escritos: guardar ordenado para cuando me sirva, para cuando sea vieja yo; pero definitivamente son elementos para usar altiro, para sentir altiro (imperiosamente AL TI RO).
La Meche no está sentada esperando morir ni mucho menos, no creo que sea la gran exepción: los ancianos no están sentados "esperando la carroza", viven a diario y siguen construyendo como todos... o no?
pausa doméstica.
martes, 26 de octubre de 2010
...pero ahora tengo sueño
hace rato que tengo la necesidad de un espacio para verter lo que me da vueltas en la cabeza cuando pienso en mi abuela, en mi-anciana, en mis sucesores...etc, pero ahora tengo sueño.., puede ser mañana
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
